De dónde venimos y hacia dónde vamos
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La editorial Gota a Gota, propiedad de la Fundación FAES, lucha desde hace unos años por difundir, en el atrofiado mundillo intelectual español, las obras de autores de reconocido carácter liberal. Evidentemente, este hecho ha provocado un silencio casi absoluto sobre sus publicaciones y un intento desesperado por evitar entrar en los debates que estos libros pretenden abrir en la sociedad actual. Con esta reseña, yo animo a todos aquellos que quieran acercarse a un pensamiento lúcido e independiente a que estén atentos a esta marca y a que la visiten a menudo. (1)
El libro de hoy es un repaso a la historia de Occidente, desde sus orígenes en la antigua Grecia, hasta la actualidad, que denuncia la trampa del multiculturalismo y defiende la superioridad (y universalidad) de las instituciones que normalmente se conocen como occidentales.
Es un libro breve y fácil de leer que contiene, en sus 160 páginas, una cantidad sorprendente de interesantes hallazgos. De todas maneras, para que os hagáis una idea de sus contenidos y de la riqueza de la mayoría de sus razonamientos, creo que es mejor que le dé la palabra a su autor, el francés Philippe Nemo, con algunas de las mejores citas de su obra:
- "Aristóteles precisa que un régimen en que “el pueblo es quien gobierna y no la ley” no es un régimen de libertad, puesto que en este caso el pueblo se comporta como un “monarca colectivo”; lo que caracteriza a un régimen de libertad no es el hecho de que las órdenes se den en nombre de todos sino que haya reglas generales y no particulares”.
- “Al inventar el Derecho Privado los romanos inventaron la persona humana, individual, libre con vida interior y un destino absolutamente singular no reductible a ningún otro, un ego”
- “…(éstas son) las instituciones democráticas y liberales de nuestros países occidentales modernos: la democracia representativa, el sufragio universal, la separación de poderes, una justicia independiente, una administración neutral, los derechos humanos, la tolerancia religiosa, la libertad de prensa, la libertad de investigación científica, las libertades académicas, la libertad de empresa y trabajo, la protección de la propiedad privada y el respeto de los contratos”.
(1) Por cierto, a algunos de los actuales dirigentes del PP no les vendría nada mal abrir alguno de estos títulos, leerlo e, incluso (no sé si seré demasiado atrevido por proponerlo), aplicarlo la próxima vez que vayan a redactar un programa electoral o tengan responsabilidades de Gobierno.




