El trabajo de Pere
Publicado en:
- blog de papa
- Inicie sesión o regÃstrese para enviar comentarios
- Versión para impresión
- 286 lecturas
Realmente hay veces que no sé qué pretende conseguir Papá Estado con sus cositas. Supongo que habréis visto la última campaña de mi amigo Pere Navarro, ilustrÃsimo director de la DGT, para estos dÃas de Semana Santa y que sabréis de qué os hablo. Pues sÃ, a Pere, no contento con haber inundado las carreteras con paneles electrónicos que nos recuerdan en todo momento lo malos chicos que somos, ahora le ha dado por llevar una especie de cuenta atrás con los muertos que ha habido en las carreteras españolas y nos dice en tiempo real cuántos llevamos en estas vacaciones; para que lo tengamos muy presente emplea este mensaje tan bonito y tan escueto: "Ya van XXX muertos en Semana Santa". Dejando a un lado el pésimo gusto del mensaje y su tendencia un tanto macabra, sinceramente, no lo entiendo: no creo que nadie deje de tener accidentes por leer el cartelito; tampoco creo que la gente corra menos por ello; pero sobre todo, ¿qué ganamos viendo el cartelito cada dos kilómetros?
Pero no es éste el único mensaje que nos ha preparado Pere para estas vacaciones. Hay otro que también me parece tremendamente absurdo y es el siguiente: "Cuidado con las distracciones". ¡Menos mal que Pere me lo ha advertido! Yo ya estaba dispuesto a salirme en la primera curva. Sin ánimo de molestar a Pere, yo le preguntarÃa si no cree que el hecho de leer los cartelitos consituye en sà mismo una distracción; o también le expondrÃa estas dos posiblididades: primera, voy mirando a la carretera y leo el cartel. Conclusión, no estoy distraÃdo y no necesito el cartel; segunda, voy mirando las extrañas siluetas que forman las nubes que surcan el cielo, por tanto no consigo leer el cartel, me salgo de la carretera y me mato. Conclusión: tampoco necesito el cartel. Dejando aparte los chascarrillos, en cambio lo que sà valoro y me sorprende es la infinita capacidad que tiene la DGT de inventarse nuevos mensajes con cada campaña de tráfico. Me imagino que Pere debe haberle encomendado esa difÃcil tarea al funcionario listo de la DGT. Bueno, ahora que lo pienso, tratándose de un organismo público habrán tenido que formar una comisión o algo asà para conseguir deponer estos mensajitos justo antes de cada perÃodo vacacional. Además son tan listos que consiguen hacerlo de dos en dos como en este caso.
Cuando veo éstas y otras cosas me da por entregarme a la reflexión; sÃ, lo sé, es algo que no deberÃa hacer porque ya se encarga Papá Estado de reflexionar por mÃ, pero no lo puedo evitar. Y mis reflexiones me conducen una y otra vez irremediablemente hacia las mismas preguntas, del tipo ¿cuánto dinero cuestan todas las tonterÃas que se le ocurren al amigo Pere y a otros que, como él, se sienten en posesión de nuestra seguridad y de nuestras vidas? ¿qué sentido tienen todas sus bobadas? ¿por qué es necesario justificar tantos puestos de trabajo y sueldos públicos cuya existencia no tiene sentido?. En fin, que me formulo estas preguntillas mientras sigo conduciendo por la autovÃa y al cabo de un rato llego, por ejemplo, a Valdepeñas y me encuentro con la curva que hay justo antes de la salida hacia el pueblo, que lleva al menos cuatro años sin arreglar y tiene unos baches en los que el coche te puede salir para cualquier sitio si no te andas con un poco de ojo. Y entonces me hago otras dos preguntas, que a Pere, en su absurdo puesto de trabajo, nunca se le han ocurrido: ¿a que seguro que con el dinero que cuestan sólo dos o tres paneles electrónicos se podrÃa arreglar esa curva? o bien, ¿no serÃa posible que si Pere no quiere arreglar esa curva, porque evidentemente después de cuatro años no quiere, que al menos anunciaran en el panel anterior que el firme se encuentra en mal estado?
La clave es que si el prócer Pere arreglara ésa y otros miles de curvas que están en pésimo estado, no se iba a notar lo mucho que Pere cuida de nosotros; en cambio, vende mucho más poner un dichoso panel cada dos kilómetros, queda super guay, muy en plan estatalista, que es lo que a todos estos personajes les va.
Lamentablemente creo que todo lo anterior sólo cobra sentido cuando pensamos en todos estos carguillos polÃticos españoles a los que el puesto y el presupuesto que manejan les vienen grandes y que, además, piensan, muy en plan español, que tienen que dejar su huella para que se recuerde su gestión por los siglos de los siglos; la faena para todos nosotros es que, efectivamente, recordaremos su gestión, pero no por lo que ellos desearÃan, sino por la enorme cantidad de dinero que nos costó, la inutilidad de todas las "medidas" que tomaron y lo mucho que nos jodieron la vida a todos.





- Thank you
- Thank you