Elogio de la abstención
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Uno de los tópicos más repetidos en este paÃs de refranes y frases hechas es que las elecciones son "una fiesta de la democracia" y que ir a votar "legitima" a aquellos que salen elegidos. En esta lÃnea, es habitual ver a polÃticos españoles pidiendo a la gente que acuda a las urnas, incluso, aunque no sea a ellos, invocando los más variados principios democráticos. Siento ser un aguafiestas, pero me parece que detrás de toda esta campaña (en la que participan la práctica totalidad de los periodistas) hay más un intento de justificar cargos y sueldos que de preocupación por la participación efectiva de los ciudadanos en la polÃtica.
Lo primero que habrÃa que preguntarse es si es más legÃtimo un Gobierno por el hecho de haber sido elegido con más participación. En España uno sólo tiene dos opciones reales de Gobierno y, en muchas de sus provincias, de voto. Cualquier otra papeleta que no sea la de PP o PSOE tiene muchas posibilidades de ir directamente a la basura. Por eso los partidos se pasan la campaña pidiendo el voto útil, es decir, el que hace daño al adversario. Por lo tanto, podrÃamos concluir que el que está en la oposición gusta muy poco, pero pocos aceptarÃamos que sea por lo mucho que nos 'pone' el vencedor.
Pero el atribulado elector no sólo se encuentra con que sólo tiene dos posibilidades reales de influir en el resultado final, sino que además, esas opciones son un trágala en las que no puede influir en absoluto. En Madrid (donde resido) nos encontramos con una lista de 35 tipos de los que, con suerte, conocemos a los tres o cuatro primeros. Nuestro voto puede servir para elegir a 18 personas (los escaños que ha sacado el PP) que ni sabemos quienes son ni a qué se dedicarán en estos años. Están en el Parlamento no por su capacidad para convencer a sus vecinos de su capacidad polÃtica, sino por sus tejemanejes dentro del partido. En caso de duda entre aquellos y éste, podemos tener claro por qué lado se decidirán.
El tercer elemento de este tipo de argumentación suele reducirse a la frase: "Si no vas, no te quejes luego de lo que salga". ¿Cómooooooooo? ¿Qué me das dos opciones cerradas y me dices que si no elijo una no tengo luego legitimidad para quejarme (es como si te ofrecen violación o robo y luego te dicen que como tú escogiste, te aguantas)? ¿Qué esto es democracia (por cierto la etimologÃa nos dice que esta palabra significaba hace muchos años gobierno del pueblo)? ¿Qué puedo cambiar las cosas? ¿Qué me quitas la mitad de mi sueldo y me dices que no proteste porque no fui un dÃa a decidir si tú o tu hermano mellizo (estoy por decir gemelo) debÃan tomar decisiones sobre mi vida que sólo me competen a mÃ?
Y encima, a los que se abstienen les acusan de falta de compromiso y hablan del deber cÃvico del voto... y la gente se lo cree. No me gusta dar consejos ni este es un blog con esa intención, pero, en la próxima fiesta de la democracia, si no os gusta lo que veis, no participéis... el alcohol es de garrafón, las chicas están más vistas que el TBO y el pincha pone sólo discos rallados y con melodÃas que nunca nos han gustado.
Posdata 1: Aunque pueda parecer una contradicción con todo lo dicho anteriormente, yo fui a votar el domingo... y lo hice por Rosa DÃez y UPD... lo siento wiki, luego te haré un par de comentarios, pero era la única opción que prometÃa que lo que he dicho un poco más arriba a lo mejor cambiaba.
Posdata 2: Hay una excepción a todo lo que he dicho: el PaÃs Vasco. Si ETA pide que no hagas algo, seguramente sea un perfecto motivo para empezar a hacerlo.






ELECCIONES: UN GRAN PLATO DE MIERDA O UNA GRAN JARRA DE ORINES
Las dos opciones alimentarias de esta "Gran fiesta de la democracia" las suelo metaforizar en un gran plato de excrementos, servidos a la mesa recién depuestos y todavÃa humeantes y calentitos, o una gran jarra de orines, dorados, con buen brillo, de sabor aterciopelado, con matices afrutados y trazas de manzana verde y pasas de corinto.
Con lo cual, si decides acudir al banquete y eres medianamente razonable y sensato, no te queda de otra que elegir la "Gran Jarra" (PP), ya que el trago del dorado lÃquido es más rápido de degustar, y no te deja restos en los dientes, como el otro plato de la fiesta (PSOE)
Realmente, una "Gran Fiesta".
Y si no pruebas bocado, luego no se te ocurra protestar!! ¿Eh?
Que asco de paÃs, tenemos, Dios santo...
Estimado Sr. Yamanmardan
Estimado Sr. Yamanmardan:
¿Es usted consciente de que está comparando a los partidos polÃticos libremente constituidos y reconocidos por una Carta Magna con deshechos fecales y/o urinarios de seres humanos o animales, es decir, con mierda u orines?. ¿Piensa usted que en una Democracia los militantes de partidos polÃticos o los diputados que acceden al Congreso merecen esos apelativos?. Le pido Sr. Yamanmardan que se deje de florituras verbales, bastante chapuceras por cierto, y que haga acopio de su sabidurÃa para detallarnos con más esmero lo que usted realmente piensa de los partidos polÃticos de una democracia.
Quedo a la espera de su respuesta, para responderle a usted como se merece.
Comparaciones
Mientras nos llega la respuesta de Yawanmardan, siento decirte, Rodolfo, que creo que él es perfectamente consciente de su comparación. A mà ésta no me parece muy acertada, más que nada por la mala prensa que suelen tener los excrementos en general; yo me quedarÃa únicamente en el calificativo de basurillas, lo cual me recuerda que tengo que escribir el artÃculo que prometà en "Las lecciones de Rosa I" sobre el PolÃtico Profesional. Por fin, has hecho algo productivo, Rodolfo, gracias.
Razones tienes papá
Simplemente pretendÃa utilizar una metáfora incisiva que ayudase a revolver el estómago de los "democrátas convencidos" y animarles a participar en la cuestión de fondo de la que manan todas las demás que nos acucian: El Partido, como institución criminal básica del Estado.
EX CREMENTOS ELECTORALES
SR Rodolfo:
Ante todo un saludo cordial. Ya que solicita que le aclare lo que pienso de los partidos polÃticos de una democracia, procuraré ser breve y ceñirme al contexto español.
En primer lugar, la democracia no existe en España. Existe una "partidocracia", que es la continuación de la dictadura por otros medios más groseros, basados en la alternancia de dos dictadores colegiados: los partidos. La transición no fue más que la sucesión de una dictadura unipersonal a una bipartidista.
Y los partidos que participan de esa farsa institucionalizada, conforman una casta más allá de la ley... y lo que es peor, del sentido común.
Tampoco quiero abundar en el significado de las listas abiertas, la independencia de los poderes, la financiación no estatal de los partidos, las circunscripciones electorales, la Ley D´hont, y esas cosillas que todos conocemos sobradamente.
Si usted conoce el sistema español y lo apoya, entonces es usted un farsante más. Y si no lo conoce, un ignorante. Espero de corazón que la exaltación de nuestra "democracia" vertida en su comentario, sea por falta de conocimientos.
Democracia, es lo que existe en el estado norteamericano de Texas.